Dorados con Fly a 15 minutos de casa 

La idea de esta nota es poder compilar una serie de experiencias en la pesca con mosca de doradillos y dorados en el Río de La Plata, y se basa exclusivamente en vivencias ocurridas en esta temporada que no tiene comparación con ninguna otra, por lo menos en el corto tiempo. 

Antes de entrar en detalles es importante remarcar que la descripción de esta nota se basa en una serie de salidas realizadas en la zona de los canales de Berisso y Ensenada, y no abarca a toda la región sino a lugares puntuales, que son los que hemos frecuentado. El resto lo desconocemos. 

Desde la Asociación Platense de Pescadores con Mosca celebramos poder contar con una temporada tan productiva para la pesca de dorados, y a tan sólo 15 minutos de nuestra sede de Parque Saavedra. 

Este es un motivo más para que los pescadores de otras modalidades de la región se acerquen a aprender una técnica tan efectiva como placentera en la pesca de los lingotes de oro. (Contacto)

El comienzo de la temporada

A partir de octubre del 2023, en las primeras salidas dentro de los canales del Puerto de La Plata, notamos algunos comportamientos distintos a otros años. Mucha vida en el río, con mojarras de gran tamaño en las orillas, sábalos acardumados, y los primeros piques de doradillos. 

La impresión por ese entonces era que se aproximaba una temporada prometedora, ya que en años anteriores los primeros piques solían aparecer a mediados de noviembre o diciembre. Pero siempre con la duda de cuánto tiempo duraría la presencia de los doraditos en los canales. 

El comportamiento de esas primeras salidas era la típica del dorado en momentos de agua fría: tomadas lentas y no tan firmes, con muchos toques en el final de la mosca, sin afirmarse al anzuelo. La forma de poder conectar con los doraditos era con stripeos lentos, dejando que la mosca profundice en primera instancia. 

Agua caliente, piques firmes

Con el paso de los meses, ya a fines de diciembre, enero y febrero, la cosa cambió. Los doradillos de muy pequeño porte fueron creciendo y aumentando su voracidad, lo que se tradujo en piques más firmes y concretos, y piezas de mejor calidad. 

La condición del río en estos meses siguió con grandes cardúmenes de mojarras por doquier, sumado a los sábalos que siempre se dan una vuelta por los canales. Detrás de todos ellos, los dorados. 

Esos piques tímidos de octubre se transformaron en tomadas violentas, en muchas oportunidades ni bien la mosca tocaba el agua. Por eso el primer consejo es mantener un control de la línea en la mano todo el tiempo.  

Una pesca de momentos

La pesca de los doraditos de los canales del Puerto de La Plata es de a ratos. Son momentos y lugares puntuales. Es vibrante y efímera. 

Quien vaya a esta zona del río pensando en pescar 6 o 7 horas de corrido, con un pique detrás de otro, que ni se acerque. El lugar requiere de ir probando zonas, de moverse, de encontrarlos, pescarlos un rato y hasta la próxima. 

El problema (lindo problema) es cuando los encontrás. Ha sido frecuente en esta temporada encontrarlos acardumados, en grupos grandes, y con mucha hambre. Es el momento más divertido, con piques continuos y “dobletes” arriba del bote. 

Se pueden lograr pasadas por sectores con 10, 15 o 20 piques en el lapso de media hora o una hora, y de repente “chau” pesca. Que la marea, que la presión atmosférica, que la tormenta que pasó, la luna en mercurio o vaya uno a saber.  

Cuando se corta se corta, y hay que entenderlo así. Escapa de mi análisis saber en qué momento se va a dar el pique y en qué lugar. Con el grupo de pesca teníamos algunas certezas (marea bajando, el río bajo, y con calor), pero nos ha pasado que se dé muy buena pesca en condiciones totalmente contrarias, así que las afirmaciones que pueda hacer no son ciertas. 

Sí hay que comprender que el Río de La Plata tiene un movimiento de agua tremendo, y los canales no escapan a esas fluctuaciones. Una sudestada puede modificar la temperatura de un día para el otro, o los niveles y con ello el movimiento de los cardúmenes. 

Equipos y moscas

Las moscas son las típicas de dorados en tamaños más pequeños, generalmente en anzuelo 1/0. El largo puede variar y lo ideal es tener varias opciones. También puede depender el tamaño de la mosca en base al equipo que se esté utilizando. 

Lo ideal es contar con ojos de cadena o de plomo, que son las que mejor resultado han dado, aunque en algunas situaciones muy puntuales pudimos pescar con moscas sin lastre, incluso con poppers. Este atado de Matías Monge de la Cruz, disponible en su blog personal es de gran ayuda para atar una mosca rápida y sencilla que funciona muy bien en el Río de La Plata. 

Los colores que mejores resultados han dado son las moscas totalmente negras con algunos brillos, y negras con plumas amarillas o rojas. Aunque cuando tienen hambre atacan cualquier tipo de mosca. 

Lo que es fundamental en este tipo de pescas es el Fastach Snap, que son muy útiles para hacer cambios continuos de moscas en forma rápida y eficiente. 

El número del equipo es todo un tema. Por el tamaño de los doradillos, una caña #6 sería más que suficiente, pero el volumen de las moscas, el peso, y en algunas situaciones el viento, hay quienes prefieren un equipo #8. Es cuestión de probar y sentirse cómodos. 

¡Algunos consejos finales y sorpresas!

La pesca de doradillos en los canales del Río de La Plata requiere de una búsqueda continua, de moverse a distintos lugares. No es ideal quedarse con un dato o un point (algo muy requerido por los pescadores). 

Cuando la pesca se da, aprovecharla al máximo y disfrutarla. Cuando se corta el pique, no hay caso con insistir. Lo ideal es buscar otro lugar o dar por finalizada la jornada. Y ojo que pueden llevarse una sorpresa con otras especies como Pira Pitá, Tarariras y Chafalotes.

Otro consejo es probar equipos y configuraciones para pescar cómodos, lo mismo que con las moscas, variar colores y formatos. Si hay mucho pique, probar con poppers que es una pesca muy divertida y visual. 

No utilizar boga grip. Hemos visto a muchos pescadores con los doraditos colgando en vertical de los boga grip, con el daño que les pueden ocasionar a estos peces maravillosos. Lo ideal es poder controlarlos con el cable de acero en una mano, y tomarlos de la panza con la otra, con el pez en horizontal. 

Sí es importante contar con una pinza para quitarle la mosca de la boca, y tener cuidado de no pasar la mano cerca de los dientes porque se pueden cortar con ellos. 

Una foto rápida y al agua. La devolución de estos peces es importantísima para seguir disfrutando de una de las mejores pescas que tenemos en la Provincia de Buenos Aires, a tan sólo 15 minutos de nuestras casas. 

Producción de nota y contenido para APPM

Pablo Aón

Felipe Barcelona

Sergio Inchauspe

Francisco Pesci

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